Contar con un buen aislamiento es una de las claves para lograr ahorrar energía y, por lo tanto, dinero en tu factura. No obstante, hay que instalarlo de forma correcta porque si no no tendrá el resultado esperado. En este artículo, te contamos cómo lograrlo y, además, te indicamos la importancia de prestar atención a las tarifas energéticas que contrastes, porque también ellas determinan notablemente el precio que deberás pagar en tu factura.
Tarifas en dirección al ahorro
Si quieres que tus tarifas energéticas te ayuden a ahorrar deberás escogerlas adecuadamente. Esto quiere decir, que en primer lugar, tendrás que conocer cuál es tu consumo para conocer la modalidad que más te conviene. Una buena opción para ahorrar tiempo y esfuerzo es utilizar un comparador de ofertas, así sabrás qué tarifas de Endesa, Repsol, Podo u Holaluz, entre otras, ofrecen los mejores precios. Tras elegir varias, habrá que analizar las condiciones, por ejemplo aquí https://www.tarifasenergia.com/endesa/ encontrarás la información sobre Endesa.
Es importante escoger la tarifa en concordancia con el consumo, puesto que muchos usuarios acaban pagando de más por un consumo que no realizan. Asimismo, ante cualquier cuestión, el usuario puede acudir a la atención al cliente de Iberdrola o de la comercializadora correspondiente. La mayoría de empresas ofrecen diferentes canales, uno de los más utilizados es el teléfono de atención al cliente de Iberdrola, Holaluz, Repsol, etc. Los profesionales de Iberdrola o la compañía energética que sea, te guiará en el proceso del cambio de titular, baja de un suministro, contratación de otra tarifa…
¿Cómo tener un buen aislamiento?
A continuación te damos las claves para tener un buen aislamiento que te permita ahorrar energía, y como consecuencia, dinero en tus facturas:
- Localizar las zonas donde hay fugas de temperaturas: lo más habitual es aislar tejados, suelos, paredes y fachadas, es donde se producen las mayores fugas de calor. No obstante, no en todas las casas es igual, por ello, es necesario hacer un estudio y localizar dónde se producen estos escapes para intervenir directamente en ellos.
- Sellar bien los cerramientos. Asimismo, las puertas y ventanas son una vía de entrada y salida tanto del calor como del frío, por ello, sellarlas e impedir este flujo hará que la temperatura se mantenga estable
- Objetos de aislamiento. Por otro lado, si no puedes costearte una reforma para mejorar el aislamiento de tu hogar, también hay otras soluciones como utilizar alfombras y cortinas. Este primer elemento aisla térmicamente el suelo y es muy útil colocarlo en zonas frías de la casa. Mientras que el segundo, regula la luz natural y permite controlar la temperatura interior.
Aquí encontrarás otras ideas para proteger tu casa del frío sin tener que abusar de la calefacción.